Negocios y reventa
Tener un presupuesto definido es un buen comienzo; decidir cómo repartirlo es el siguiente paso. No existe un porcentaje mágico para todos los negocios. El mejor reparto considera tu canal, tus clientas y la posibilidad de volver a comprar lo que funcione.
Elegí una categoría principal
Si tu público ya te pregunta por accesorios, podés tomar esa categoría como base y sumar complementos. Si tenés una perfumería, el punto de partida será otro. Evitá repartir en partes iguales solo para incluir de todo: el surtido necesita un centro.
Hacé un ejercicio antes de comprar
Como ejemplo de planificación, sobre $300.000 de mercadería podrías reservar $180.000 para la categoría principal, $90.000 para complementos y $30.000 para una prueba. Es una distribución ilustrativa de 60/30/10, no un pedido armado ni una promesa de disponibilidad. Los mínimos, precios y presentaciones reales definen el carrito.

Revisá el total final
Diferenciá precio de lista, descuentos que correspondan y gastos adicionales. No des por sentado que una bonificación se acumula con otra. La guía de compra reúne los escalones mayoristas para que puedas comparar sin armar un pedido más grande de lo que tu caja permite.
Guardá una razón para cada incorporación
Anotá por qué elegiste cada familia: consultas previas, complemento de algo que ya vendés o una prueba pequeña. En el siguiente pedido vas a poder comparar esa hipótesis con lo que pasó. Comprar con una idea clara hace más útil la experiencia, incluso si algunas elecciones necesitan ajustes.
Productos MELY para explorar
¿La distribución 60/30/10 sirve para todos?
No. Es un ejemplo para organizar una conversación. Adaptala a tu canal y verificá cantidades, precios y condiciones vigentes.
